viernes, 22 de abril de 2022

La sanidad militar en el frente de Madrid y la zona Centro a lo largo de la GCE. Campos republicano y franquista. 3ª parte


Compartimos con todos vosotr@s el tercer capítulo del trabajo que nuestro compañero ErnestoViñas está haciendo sobre los hospitales y la sanidad militar en los campos republicano y franquista en la zona Centro a lo largo de toda la guerra civil.

Esta nueva entrega está centrada en los hospitales de división, de cuerpo de ejército y en los grupos (o agrupaciones) de hospitales del Ejército republicano. Estas nuevas categorías permitieron la superación, por etapas, del nivel de hospital de brigada, que se había generalizado coincidiendo aproximadamente con la batalla del Jarama. Cuando estuvieron consolidados, tanto los hospitales de los cuerpos de ejército como las agrupaciones de hospitales, permitieron culminar el proceso de organización, racionalización y militarización del Servicio de Sanidad Militar del Ejército popular.

Este trabajo abarca básicamente el periodo que va desde mayo de 1937 hasta el final de la guerra y está centrado en las provincias de Toledo, Madrid, Guadalajara y Cuenca. Siendo este un tema en el que aún queda muchos documentos por investigar y muchos municipios por visitar, por ahora aspiramos al menos a dar un panorama general acerca de la organización y las preocupaciones de la sanidad republicana en esta amplia zona a cargo del Ejército del Centro. Asumimos que queda mucho por descubrir en este aspecto fascinante del esfuerzo de guerra republicano y animamos a que el  trabajo siga siendo colectivo.

Al inicio del capítulo aparecen varios enlaces a mapas, y al final, un índice de los que previsiblemente serán los próximos capítulos, que llevarán tiempo, pero irán apareciendo en este mismo blog.

Si en algún momento queréis colaborar mediante una pequeña aportación económica voluntaria a que las investigaciones en los diferentes archivos resulten más rápidas y viables, podéis hacer un Bizum al número 659007790. Para cualquier duda, del tipo que sea, ese mismo es nuestro teléfono de contacto.

Gracias por vuestra atención. Un saludo cordial de Brunete en la Memoria.      

lunes, 21 de febrero de 2022

Un T-26 en Navalagamella




Hace unos 10 días, sobre una plataforma construida junto a la carretera principal que atraviesa Navalagamella, ha sido instalado un carro de combate soviético T-26; todo apunta a que sería uno de los que en la guerra civil sirvió en el Ejército popular. Se calcula que a lo largo de toda la guerra, fueron unas 300 unidades de este modelo las que recibió el Gobierno republicano. En las sucesivas batallas, un buen número de estos tanques, entre los mejores del mundo en su tiempo, resultaron destruidos, mientras que otra cantidad apreciable logró ser capturada en condiciones de uso por el Ejército sublevado. En cualquier caso, con el triunfo de las fuerzas franquistas y el final de la guerra civil, todo el material bélico en manos del ejército vencido que no pudo cruzar a Francia pasó a manos del vencedor, como lógico botín de guerra. En adelante, y hasta que en los años 50 la dictadura de Franco recibió nuevo material bélico de USA (su siguiente gran aliado tras la derrota de los fascismos alemán e italiano), los T-26 soviéticos constituyeron una parte sustancial de los medios acorazados del Ejército español. 

Durante la guerra civil, por el hecho de que el mismo modelo de tanque estuvo en los dos ejércitos enfrentados, y posiblemente también por razones propagandísticas, los T-26 franquistas fueron pintados con una visible bandera bicolor en la parte posterior de la torreta y en los laterales del cañón, así como un aspa negra sobre fondo blanco en la escotilla de la torreta. El origen de este aspa, que originalmente nació de la necesidad de identificar a los aviones de los sublevados desde el propio 18 de julio, podría ser una alegoría a la cruz de Borgoña, pero es más factible que representara una tachadura de la bandera tricolor republicana existente en el timón de cola de todos  los aviones de caza, observación y bombardeo de la aviación militar española. Volviendo a los tanques, cuando terminó la guerra y todas las unidades existentes en el país pasaron a las mismas manos, con la excepción del aspa, esas llamativas identificaciones visuales destinadas a evitar el fuego amigo fueron cubiertas nuevamente con pintura verde de camuflaje. Los carros de combate T-26 y BT-5 y los blindados BA republicanos que sobrevivieron a la guerra civil estuvieron en servicio de ese modo hasta por lo menos 1953, cuando fueron enviados a la chatarrería.

Considerando todos estos antecedentes, lo que hoy podemos ver sobre la plataforma del lateral de la carretera M-510  a su paso por Navalagamella, es un T-26 en perfecto estado de conservación y que parece recién (re)pintado con la caracterización propia de los carros capturados y utilizados durante la guerra por el Ejército sublevado. El alto grado de rigor histórico con que trabajan quienes en el Ejército restauran las escasas y valiosísimas piezas de armamento de la guerra civil que aún perduran, nos lleva a pensar que la unidad de T-26 expuesto en Navalagamella debió ser uno de los pocos que, en lugar de entrar en 1939 en el servicio activo, pudo quedar expuesto como trofeo y recuerdo de la victoria franquista en el patio o la puerta de un cuartel o de un ministerio. Si hace poco tiempo se ha pintado así, aunque rechazamos esta elección, tiene que ser porque debajo de la nueva pintura del T-26 que nos ocupa hay otra exactamente igual, debajo de la cual a su vez estará todavía el verde de los tanques soviéticos y las identificaciones propias del Ejército popular.      

Teniendo esto en cuenta, para nosotros, lo que hay en Navalagamella desde hace dos semanas, no es solo un carro de combate que nos recuerda la batalla de Brunete y el importante esfuerzo que está haciendo este municipio para no olvidar su historia. Lo que el equipo de gobierno municipal ha solicitado o recibido del IHCM (Instituto de Historia y Cultura Militar) y colocado en un espacio público es, para muchos ciudadanos que atendemos al valor simbólico de las cosas, un elemento que (salvo que se aporte una explicación convincente) reivindica el golpe de Estado de julio de 1936 y por extensión, también al régimen al que este dio lugar. 

Con una ley de Memoria Histórica en vigencia y un nuevo proyecto de ley de Memoria Democrática cercano a ser tramitado y aprobado, en nuestro colectivo hay dos cosas que no entendemos de la actuación conjunta del IHCM (dependiente del Cuartel General del Ejército de Tierra y suponemos que de alguna manera, también del Ministerio de Defensa) y del Ayuntamiento de Navalagamella. 

Por un lado, asumiendo que debe ser escasísimo el número de carros de combate T-26 remanentes de la guerra civil, nos cuesta entender que si se dispone de una única pieza en perfecto estado, se prefiera restaurar la pintura  de la etapa de botín de guerra en lugar de la del periodo republicano, que sin duda es más representativa y acorde con la historia de este tanque. Solo si existieran más T-26 en los talleres del Ejército en proceso de restauración, para nosotros sería explicable que a este se lo hubiera restaurado del modo que conocemos. Por otro lado, independientemente de la opción de restauración de la pintura elegida, desde Brunete en la Memoria cuestionamos el acierto de situar en la vía pública un tanque tuneado por el franquismo. Más si recordamos que en Madrid, el proceso de recuperación de la memoria histórica está en pañales porque soporta la frontal oposición de buena parte de la derecha regional, la misma que difícilmente comprende y acepta ciertos valores democráticos ya consagrados por nuestras leyes.  

Quienes apreciamos el trabajo hecho en la restauración de los conjuntos de fortines de la entrada de Navalagamella y en las posiciones de Degollados y la Peña, pero no aceptamos la exaltación del franquismo mediante la exhibición de una pieza de botín de guerra, pedimos que se repiense el destino de este T-26 republicano, que fue pagado con el Tesoro español por el Gobierno legítimo para defender el orden constitucional vigente en 1936. Como dato circunstancial, decir que la plataforma sobre la que está situado se encuentra en el Paseo de la Legión Española, el mismo que hasta esta legislatura, se llamaba Paseo del Romeral. 

Porque el T-26 del que hablamos es una pieza impresionante del patrimonio histórico nacional y colectivo, pedimos que se aborde un debate acerca de a dónde queremos llegar exponiéndolo. En nuestra opinión, en primer lugar es fundamental velar por el cumplimiento de la ley vigente y hacer justicia a la memoria de quienes perdieron la vida, la salud, los bienes o la libertad defendiendo a la II República. Por esta razón, nos parece que si el T-26 pertenece al Ejército o al Ministerio de Defensa, las condiciones de exhibición y cesión a Navalagamella deberían contar con la opinión favorable de la Dirección General de la Memoria Democrática, a la cual desde aquí pedimos su valoración. Por otro lado, rogamos a quien corresponda, que se esmeren las medidas destinadas a evitar una eventual vandalización o deterioro de este carro de combate, expuesto en un lugar muy vistoso pero poco transitado y a la intemperie. 

Para terminar, también queremos pedirle al equipo de Gobierno local de Navalagamella que explique bien qué proyecto de musealización tiene en mente, y que tenga siempre presente la pluralidad política e ideológica de nuestra sociedad a la hora de promover la conservación, el conocimiento y la divulgación de la batalla de Brunete. Su trabajo en este sentido puede merecer críticas y reconocimientos, pero sobre todo, es heredero de una iniciativa que tiene su origen en el esfuerzo de distintas asociaciones, colectivos e investigadores y de gobiernos locales de signo político muy diferente al actual. Hasta hoy, en la trayectoria de este esfuerzo nos podemos ver todos representados. Pedimos que esto no se tuerza.     

Gracias por vuestra atención.  

Brunete en la Memoria







viernes, 21 de enero de 2022

La mitad de Brunete en la Memoria

Desde nuestro colectivo queremos agradecer sinceramente a nuestro buen amigo Alfonso del Barrio el gran gesto que ha tenido al publicar en el número 280 de su magnífica revista FV, especializada en fotografía, una amplia nota de saludo, reconocimiento y deseo de buena suerte en su nueva etapa a nuestro compañero Sven Tuytens, que acaba de retornar a Bélgica. 

No todos los días descubres que, ante un cambio de residencia precipitado por una mezcla de opciones personales y avatares de la vida, una publicación especializada que lleva años ilustrando los aspectos técnicos, históricos y sociales de la fotografía te dedica una página. En FV, además de retratar a Sven de 10 (seguramente mejorando el original, je, je), han hecho una semblanza, personal y de nuestro grupo, que nos parece emocionante. 

Como él mismo dice, con Alfonso nos conocimos cuando estuvimos poniendo en común lo que todos sabíamos sobre Gerda Taro a nivel de fotos, documentos y localizaciones. La experiencia fue muy enriquecedora, por lo que esperamos que el interés común por la historia social facilite que haya nuevas ocasiones para volver a colaborar. 

Terminamos diciendo que en nuestro colectivo nos ha gustado mucho vernos reflejados de la forma en que nos presenta FV, y que en adelante, tanto en España como desde Bélgica, nuestro trabajo intentará mantener ese nivel. 

Un abrazo, Alfonso, y gracias nuevamente.      




    

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Pensando en la Ley de Memoria Democrática


La nueva ley de Memoria Democrática está en periodo de tramitación parlamentaria. Seguramente ha recibido ya, o está por hacerlo, un buen número de enmiendas de quienes más han luchado para que exista: las asociaciones memorialistas y los grupos políticos de izquierda. La aspiración compartida es convertirla (esta vez de verdad) en el instrumento útil que permita acabar con la desmemoria, la inercia y la impunidad franquistas que en distinto grado todavía están presentes en nuestra sociedad.  

En este contexto, nuestro colectivo también ha querido aportar su granito de arena desde el ámbito en el que estamos trabajando desde hace años. Primero fue la investigación documental y de campo sobre la batalla de Brunete. Después, ampliamos nuestro interés al resto de los frentes de la zona Centro y pusimos una especial atención en la sanidad militar y en su estructura hospitalaria. En paralelo, y casi desde el principio, también intentamos ayudar a muchas familias en el rastreo de combatientes de ambos ejércitos implicados en las grandes batallas o en el sostenimiento de los sectores menos activos, a lo largo de toda la guerra.  

Aceptando el ofrecimiento que en su momento hizo la Secretaría de Estado de Memoria Democrática (SEMD) a las asociaciones y colectivos, para que aportaran su experiencia a la redacción del anteproyecto de ley de Memoria Democrática, desde Brunete en la Memoria les hicimos llegar tres ideas que nos parecía necesario tener en cuenta. Aproximadamente un año después, y habiendo hecho a ese escrito algunas correcciones más de forma que de fondo, compartimos lo esencial de esa propuesta con vosotr@s, por si esto contribuye a activar el debate y a ampliar los apoyos que necesita la ley que esperamos. 

 

Estas son las tres ideas que comunicamos al SEMD.

1. Necesidad de creación de una oficina estatal de búsqueda e identificación de combatientes de la GCE. Bajo nuestro punto de vista, el Estado debería crear sin demora un centro de este tipo, cuya tarea fuera abarcar la totalidad de los frentes de guerra y todas las unidades en armas que existieron en ambos campos, entre julio de 1936 y abril de 1939. Esta oficina debería estar claramente dedicada a satisfacer el derecho a saber de las familias de quienes fueron combatientes, afrontando al menos las siguientes tareas:  

·      Rastreo de las identidades  personales de los combatientes en todos los archivos que guardan documentación de interés originada en esos años, ya sean estos civiles o militares.

·      Rastreo del mismo tipo de documentación existente en los registros civiles del mayor número posible de municipios, con especial atención a aquellos que tuvieron puestos de clasificación de sanidad y hospitales militares, centros de recluta o de entrenamiento militar, campos de prisioneros o que albergaron o recibieron contingentes de trabajadores forzados.

·      Aprovechar el trabajo ya realizado y los contactos de los colectivos, asociaciones e individuos que han pasado años investigando sobre estos temas para ayudar a las familias en sus búsquedas.

·      Rastreo de la documentación existente en el Valle de los Caídos (o Cuelgamuros).

·      Rastreo de la documentación contenida en los libros y fondos de la Iglesia, fundamentalmente en los municipios cercanos a las zonas de frente o de grandes batallas.

·      Ordenar y sintetizar el conocimiento, de forma esquemática pero completa, sobre las fuerzas de ambos ejércitos presentes en cada zona geográfica y etapa de la guerra. Esto permitirá conocer el movimiento de unidades, hospitales, prisioneros, etc. y poner en contexto los datos compilados acerca de los combatientes, a fin de poder informar de la mejor manera posible a las familias. 

Los resultados, conclusiones y servicios prestados a la sociedad podrían plasmarse en:

·      Creación de una base de datos centralizada conteniendo los nombres de todos los combatientes que figuran en los documentos encontrados. Se registraría además la relación de cada nombre encontrado con el documento(s) que lo cita. Aportando a las familias demandantes de este servicio una copia gratuita de esos documentos, el Estado estaría ayudándolas por fin de un modo real, eficaz y a la altura de su responsabilidad. 

·      Recibir y contestar con la mayor eficacia, cordialidad y velocidad posibles las peticiones que lleguen de las familias de combatientes. Ofrecer, además de la información sobre su “abuelo” (que no siempre se tendrá), toda la disponible sobre su unidad militar y el contexto en que esta actuó.      

·      Ir confeccionando paulatinamente un fichero de búsquedas, en el que se adjunten todos los documentos y fotos que aporten las familias. Con el tiempo, y solo en los casos en que se cuente con el consentimiento familiar, esta documentación podría ser accesible para el conjunto de la sociedad a través de un centro memorial y documental específico. 

·      Dignificar y señalar los campos de las grandes batallas y ciertos puntos de las líneas de frente o de la retaguardia, referenciándolos con las unidades que estuvieron presentes en ellos para que las familias y la población en general pueda visitarlos y comprender con mayor profundidad el drama allí vivido.  

 

 

2. Promover o apoyar la creación de un museo de la GCE en la zona Centro.Lo que proponemos a continuación podría ser un punto de partida para diseñar las salas y redactar los paneles necesarios de un museo que recogiera la realidad vivida en los frentes de Madrid y de las provincias limítrofes.

1.     El Ejército franquista.La organización militar previa al 18 de julio de 1936 - Los planes golpistas - Existencia embrionaria de organizaciones milicianas afectas a la sublevación  – Sublevación en el Protectorado y en el resto de guarniciones peninsulares e insulares – Operaciones del Ejército del norte sobre Madrid – Avance del Ejército expedicionario hasta Madrid – Asalto frontal a Madrid – Batalla por el oeste de Madrid – Batalla del Jarama -  Batalla de Guadalajara – Desplazamiento del esfuerzo principal al frente norte – Batalla de Brunete – Agosto a diciembre de 1937 – Año 1938 – Año 1939 – Ejército de África y peninsular -  Unidades de Falange y Carlistas –  El CTV y la Aviación Legionaria - La Legión Cóndor.

 

2.     El Ejército republicano.La existencia embrionaria de organizaciones milicianas – La derrota de la sublevación y el control de la situación en la zona leal – El frente de la sierra – La guerra de columnas hasta noviembre de 1936 – La defensa de Madrid – Batalla por el oeste de Madrid - Batalla del Jarama – Batalla de Guadalajara – El proceso de militarización de las milicias y la creación del Ejército popular – Ofensiva de La Granja – Ofensiva de Brunete – Agosto a diciembre de 1937 – Año 1938 – Año 1939 – Las fuerzas militares y de orden público leales a la República - Las milicias – Las Brigadas Internacionales – La ayuda soviética e internacional.

 

3.     La evolución de los frentes del Centro.Operaciones en las provincias de Toledo, Segovia, Cuenca, Guadalajara y Ávila – La retaguardia franquista – La retaguardia republicana – Evolución de la organización militar franquista en el Centro desde 1936 a 1939 – Evolución de la organización militar republicana en el Centro desde 1936 a 1939 – La sanidad militar en ambos campos - Situación de los hospitales y aeródromos – Suministros, medios de Intendencia y vías de comunicación – La participación de las mujeres en el frente y la retaguardia.

 

4.     La vida cotidiana de los combatientes y la población civil. Voluntarios, reclutas y emboscados – La instrucción militar -  La experiencia del combate – El trabajo político, cultural y religioso sobre los combatientes para mantener y elevar su moral – La vida en primera línea – Pasados y prisioneros, la información sobre los combatientes propios - Permisos y visitas a casa – La correspondencia, las fotografías  y los diarios personales  – La lucha por la salud y el bienestar físico del combatiente – Experiencias personales - Situación de la población civil y del abastecimiento en ambos campos – Los bombardeos aéreos y artilleros de poblaciones civiles

 

5.     El fin de la guerra y la primera posguerra en la zona Centro.  La evolución de la situación militar en marzo de 1939 - La gestión franquista de la rendición republicana – El drama humano vivido y el que empezaba, situación de los campos de concentración de combatientes del primer periodo.

 

6.     Desarrollo de la GCE y sus secuelas en la zona delmuseo.La zona y el municipio  del museo y su comarca en los años 30 - La GCE en ese mismo lugar – La vida civil y local bajo el primer franquismo – Chatarreros, economía de supervivencia y accidentes con las armas abandonadas -  La memoria oral - La relación actual con el pasado bélico. 

Sin duda existen los recursos necesarios para que todos estos textos o paneles puedan ir acompañados de fotos históricas y aéreas, mapas, grabaciones de testimonios orales, gráficos y documentos copiados de diversos archivos. Los paneles deberían aportar explicaciones amplias y a la vez sintéticas, y resultar amenos y pedagógicos. Simultáneamente, para el visitante que quisiera profundizar en cualquiera de estos temas, tendría que haber enlaces disponibles a otros documentos afines. 

Los objetos recuperados del campo de batalla o provenientes de donaciones podrían estar distribuidos a lo largo de todas las salas y espacios expositivos para facilitar y reforzar el acercamiento del público a esa realidad revisitada. La presencia de estos objetos (cuanto más numerosos, mejor) ejerce un  impacto visual y emocional sobre el visitante que le permite acercarse de inmediato a la realidad que tuvieron que  soportar los combatientes.

 

3.Dar estímulo, apoyo y asesoramiento a los pequeños museos y centros de memoria particulares. Aquellos creados a fuerza de voluntad y en base a mucho trabajo desinteresado en las zonas de las grandes batallas, de los frentes secundarios o de otros establecimientos y lugares vinculados a la historia de la GCE o a la represión. Los mismos que durante años han suplido la deserción de las administraciones públicas de una responsabilidad que les es propia o solo han contado con recursos municipales, generalmente escasos. 

Por experiencia, conocemos algo sobre las dudas, carencias y dificultades que se afrontan al pretender investigar y divulgar episodios o patrimonios vinculados la historia de la GCE. Esto es aún más difícil si solo se cuenta con los recursos propios y se hace desde un enfoque cercano a la Memoria Democrática. Si ya resulta complicado encontrar cualquier apoyo efectivo, desinteresado y sostenido en el tiempo desde la neutralidad o la equidistancia entre franquismo y República, mucho más lo es si se pretende abrir una exposición permanente o museo sobre la GCE desde la cercanía a la Memoria Democrática, al menos en Madrid.  

Tras años atravesando el desierto, parece que por fin contamos con un gobierno que asume la Memoria Democrática como política de Estado. En coherencia, nos parece que es el momento de crear un mecanismo que sirva para estimular y apoyar a las decenas de iniciativas particulares que guardan y muestran partes del patrimonio material e inmaterial de campos de batalla, zonas de frentes secundarios o lugares vinculados a la sanidad, la producción, la represión o la resistencia. Hay que ayudar a que puedan “abrir” de un modo enriquecedor para sus municipios, y seguro y respetuoso para sus promotores, un buen número de museos, colecciones privadas y esfuerzos particulares que actualmente existen y resisten como pueden. 

Su contribución ha sido fundamental para llegar al punto en que estamos hoy y su esfuerzo no solo debe ser reconocido, sino también  apoyado desde el respeto a su autonomía y aspiraciones. La sociedad en general, pero especialmente sus entornos más cercanos, se ven enriquecidos por su trabajo y su propuesta cultural, y su existencia motiva muchos viajes a lugares que están fuera de los circuitos turísticos y culturales más consolidados. Son por tanto también motores económicos locales que, con un poco de ayuda legal y material, pueden dar mucho más de sí. Habría que ir a su encuentro y hacerles una propuesta interesante para ellos y para el bien común.    

Esperamos conocer vuestras opiniones y que se genere algún tipo de debate. 

Muchas gracias por vuestra atención. Un saludo cordial de Brunete en la Memoria.

martes, 14 de septiembre de 2021

La sanidad militar republicana y franquista durante la batalla de Brunete. Organización y funcionamiento. 2ª parte

 

Hoy publicamos una nueva entrega del trabajo de nuestro compañero Ernesto Viñas “La sanidad militar en el frente de Madrid y la zona Centro a lo largo de la GCE. Campos republicano y franquista”. Este capítulo se titula “La sanidad militar republicana y franquista durante la batalla de Brunete. Organización y funcionamiento” y es el resultado de  sintetizar lo que ya teníamos publicado en nuestras monografías con toda la nueva documentación encontrada en el Archivo General Militar de Ávila y lo mucho que nos han aportado otros investigadores y amigos. El texto, que también integra lo aprendido en la exploración directa del terreno, es una aproximación más perfeccionada (pero siempre incompleta) a la parte sanitaria de esta batalla, abarcando desde la línea de fuego hasta los hospitales de retaguardia vinculados a las dos zonas del frente madrileño en los que atacó la República en julio de 1937.     

Una de las ambiciones de este trabajo es servir de apoyo y motivación para las familias que estén rastreando la participación de su “abuelo” en la batalla de Brunete. Nuestra experiencia es que el conocimiento de la cadena de puestos de evacuación resulta clave para reconstruir el tránsito de combatientes heridos y muertos en combate, los dos grupos que más nos interesan en estas búsquedas. 

Si quieres apoyar las investigaciones que darán lugar a los nuevos capítulos de este trabajo sobre la sanidad militar, existe la posibilidad de hacer una pequeña aportación voluntaria en la cuenta de La Caixa ES87 2100 2022 3702 0027 8310 o por bizum en el 659007790. Este mismo número de teléfono y el correo evcos37@yahoo.es son también los medios para contactar con Brunete en la Memoria.

Gracias por vuestra atención. Un saludo cordial.    

lunes, 8 de febrero de 2021

La sanidad militar en el frente de Madrid y la zona Centro a lo largo de la GCE. Campos republicano y franquista. 1ª parte

 
Primera entrega del trabajo “La sanidad militar en el frente de Madrid y la zona Centro a lo largo de la GCE. Campos republicano y franquista” Existe un tema que a lo largo de todos estos años de aproximación a la historia de la batalla de Brunete y a los frentes del Centro siempre nos ha fascinado: la sanidad militar y los hospitales de sangre. 

 El tratamiento de los heridos, las evacuaciones, la actividad dentro de los quirófanos, la solidaridad internacionalista y la lucha por una alimentación suficiente y por la conservación de salud de los combatientes son acciones mencionadas en decenas de documentos, pero casi siempre de una manera fugaz y poco detallada. Por esa causa, dentro del campo republicano, en el que primero y más intensamente hemos fijado nuestra atención, ha costado comprender cómo estuvo organizado el servicio sanitario y cuál fue su evolución durante la etapa miliciana, durante los años 1937 a 1939 y en el momento de la derrota final. 

 Tras una investigación bastante larga y detallada, hoy publicamos un primer intento de poner juntos y en relación mutua una serie de documentos que nos deberían ayudar a entender el increíble progreso que experimentaron el servicio de sanidad militar y los hospitales de sangre durante esos casi tres años de guerra. 

Dentro de un trabajo más amplio, esta primera parte está centrada en el campo republicano y abarca desde el inicio del golpe de Estado hasta el momento previo a la batalla de Brunete. Con el tiempo, y a medida que vayan estando listos, iremos publicando los siguientes capítulos de este estudio, que podrían ser 5 o 6 más. 

Igual que hicimos con ocasión de la publicación del libro “La guerra civil en el entorno del río Perales”, os pedimos que en la medida de vuestras posibilidades, nos ayudéis a continuar con las investigaciones de Brunete en la Memoria contribuyendo con 5 o 10 euros en la cuenta ES87 2100 2022 3702 0027 8310 de La Caixa. 

La suspensión temporal de toda visita al museo y de las rutas guiadas que solíamos hacer ha reducido drásticamente nuestros recursos, pero no por ello vamos a dejar de hacer el trabajo de investigación y divulgación que mantenemos desde hace años. También reiteramos nuestra oferta de hacer investigaciones sobre los municipios, comarcas o entidades que quieran contar con un estudio documental histórico de su zona durante la guerra civil. 

Por último, esperamos que esta publicación contribuya a llenar un poco los largos ratos de confinamiento voluntario o forzado que tod@s debemos guardar para ganarle de una vez por todas la batalla a esta pandemia mundial. Por su compromiso y generosidad, dedicamos especialmente este estudio a las trabajadoras y trabajadores de la sanidad y la ciencia públicas y a tod@s los que llevan años apoyando la creación de un museo de la sanidad militar republicana en una parte del edificio rehabilitado del Hospitalillo, en Tarancón. Ambos colectivos nos inspiran y motivan con su ejemplo. 

Un saludo cordial de Brunete en la Memoria

martes, 5 de enero de 2021

Mapas y Fotos: “La Guerra Civil en el entorno del río Perales”

Aportamos la información gráfica que acompaña y completa el trabajo “La Guerra Civil en el entorno del río Perales” que publicamos a mediados de octubre del año pasado.

 

Se trata de una serie de mapas y fotos que fueron obtenidas en el Archivo General Militar de Ávila (AGMAV) y otras fuentes que nos permiten entender y ver mejor cómo estaba configurado el frente en ambas orillas de este río y al norte de su nacimiento, desde la zona por donde discurren los arroyos Fuente Vieja, Vallolín (o Pradejón) y Moraleja, hasta el entorno de Peguerinos.






 

Gracias por la atención prestada al libro del río Perales y ojalá que estos gráficos y fotos os resulten interesantes. Para contribuir a la mejora de este trabajo con cualquier información o para preguntar cualquier duda o acerca de la posibilidad de hacer una excursión por la zona, están como siempre disponibles el correo  evcos37@yahoo.esy el teléfono 659007790.

 

Seguir cuidando de vosotr@s y de tod@s tomando las máximas precauciones sanitarias posibles. Un saludo.

 

cordial de Brunete en la Memoria. Feliz 2021.

 

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